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Las dietas extremas y sus riesgos

Las dietas extremas y sus riesgos. Está por iniciar la temporada de playa y luego de disfrutar grandes banquetes con todo tipo de comida en las fiestas y cenas navideñas ahora muchas personas desean bajar rápidamente los kilos subidos.  Si tienes alguna inquietud recuerda contactarnos a través de nuestras redes sociales, o regístrate y déjanos un comentario en esta página. También puedes participar en el WhatsApp Ecuador.

‘El reto de los 21 días’, ‘la operación bikini’ y ‘la dieta de la manzana o el brócoli’ son algunos de los radicales planes alimenticios que se promocionan con mayor auge durante estos días en redes sociales para cumplir esa meta.

Sin embargo, la nutricionista Jacqueline Torres aclara que “todo tipo de dieta extrema en la que haya una gran reducción de calorías (suelen ser de hasta mil calorías menos), son peligrosas para la salud”, dice la experta. Aunque con el paso de los días se evidencia que el peso en la balanza disminuye, la mayor parte de lo que pierde no es grasa, sino agua o músculo.

Por qué no hacerlas

Al alimentarse de forma muy limitada (usualmente con un solo macronutriente), existe un desbalance en las hormonas y en el sistema inmune, lo cual crea un mayor riesgo de contraer enfermedades (el cuerpo es incapaz de combatir adecuadamente los patógenos externos como bacterias, virus, hongos y parásitos), tener poca energía, dolores de cabeza y visión borrosa. “Aunque la manzana, piña, brócoli o zanahoria tengan nutrientes, no tienen los mismos que una porción de pollo, arroz o pescado”, dice Torres.

Si la dieta requiere dejar de comer por largos períodos durante el día, aquellas personas con gastritis u otros problemas intestinales, podrían sufrir de dolor, gases o hinchazón porque “los jugos gástricos se segregan y la mucosa gástrica empieza a inflamarse”.

Además, Torres explica que una vez que termine la dieta, al no haber aprendido a comer de forma balanceada, podría aumentar el riesgo de experimentar el ‘efecto rebote’ con atracones de comida porque el cerebro va a querer compensar esa escasez y va a comenzar a sentir mayor deseo o ganas por comer descontroladamente.

Recomendación

Si desea eliminar el exceso de grasa en su composición corporal de forma responsable, comience con cambios pequeños de forma progresiva. “Por ejemplo, si disfruta tomar cinco bebidas azucaradas al día, inicie con la meta de reducir esa cantidad a tres o cuatro. Cada semana, plantéese un objetivo realista al que pueda adaptar a su estilo de vida”, dice Torres.

Anímese a probar una mayor variedad de frutas o verduras, y minimice el consumo de grasa o azúcares añadidos. La especialista asienta que es necesario contar con una guía nutricional profesional porque de esa manera puede conocer con exactitud cuáles son las porciones que su cuerpo requiere. “Lo importante es que logre mantener ese estilo de alimentación a largo plazo”.