Cristiano Ronaldo, “soberano” en Europa

Cristiano Ronaldo se confirmó una vez más, como soberano de Europa, al aplastar con un tremendo triplete al Atlético Madrid en los octavos de final de la Liga de Campeones y así llevar a Juventus a cuartos de final.

No importa qué camiseta lleve, no importa el rival y no importa la presión, cuando suena la música de la Champions Cristiano se convierte en un “killer” despiadado, en un futbolista capaz de escribir a placer la historia.

Lo volvió a demostrar el martes en el Juventus Stadium, cuando en un cara o cruz contra el Atlético y obligado a remontar el 2-0 adverso de la ida marcó con dos cabezazos y de penalti en el 86 para prolongar el sueño europeo del cuadro turinés.

Sus números en la Copa de Europa son contundentes. La conquistó cinco veces, es el máximo goleador histórico de la competición con 126 dianas, el que anotó en más finales (3), el primero en superar los 50 goles en la fase de eliminación directa (53), entre otros.

Tras marcar un solo gol este año en la fase de grupos, el portugués volvió en su versión más contundente para el momento decisivo de la temporada, el momento que más le motiva y en el que se encuentra más cómodo.

Tres goles para despejar las dudas del entorno juventino, que no dudó en criticar a su equipo tras la derrota en Madrid y que olvidó repentinamente sus molestias gracias a otra presentación legendaria de su número 7.

El partido en España, en el que la defensa del Atlético consiguió anular al portugués, había generado debate sobre las reales posibilidades de “CR7” de decidir cruces europeos sin la ayuda de sus compañeros del Real Madrid.

Unas dudas despejadas de forma inapelable, con el cuarto triplete de su carrera contra el Atlético. La historia se repitió, después de las tres dianas en las semifinales de 2017 con las que llevó al Madrid a la final de Cardiff. En total, son 25 las dianas endosadas al conjunto rojiblanco en 33 partidos.

Los tres tantos del martes le permitieron además igualar al argentino Lionel Messi, delantero del Barcelona, con ocho tripletes en Champions.

A sus 34 años, su hambre de goles y de gloria no tiene fin. Ganó cinco Copas de Europa, una con el Manchester United en 2008 y cuatro con el Madrid, en 2014, 2016, 2017 y 2018, pero quiere más.

Quiere ganar su cuarta “Orejona” consecutiva y hacerlo con un Juventus que lleva 23 años esperando alcanzar el trono europeo y que vive esta competición como una obsesión. Un desafío atractivo, que le empujó a dejar al Real Madrid el pasado verano y firmar con la “Vecchia Signora”.

Y es que si la Champions se convirtió cada vez más en una pesadilla para los turineses, el responsable es precisamente Cristiano, que en los últimos años le negó al Juventus la gloria europea.

Lo hizo con un doblete en la final de Cardiff, ganada 4-1 por el Madrid y también el año pasado, cuando marcó cuatro goles, uno de chilena incluido, al equipo del DT Massimiliano Allegri en unos cuartos de final memorables.

La diana decisiva llegó el curso pasado desde los 11 metros y destruyó los sueños de gloria de un Juventus que, en el Bernabéu, estaba rozando una remontada histórica. Iba ganando 3-0 tras perder la ida con el mismo resultado, antes de que “CR7” enviara a la escuadra la pena máxima.

Este martes contra el Atlético, el penalti determinante fue para Juventus. Cristiano tomó la responsabilidad, cruzó el disparo, engañó al meta esloveno Jan Oblak y agregó otra noche gloriosa a su gran colección.

“Entrena como compite”

Para lograr la perfección hay que cuidar todos los detalles. Esto es lo que ha hecho Cristiano en el último año. Se ha obsesionado con la comida, el descanso y el entrenamiento hasta el punto de que le dijo a su madre que tenía que supervisar sus comidas para que no tuvieran nada de grasa.

La dieta ha sido una obsesión. Sus platos no tienen grasas. Tiene prohibido que se acompañen con salsas y, lógicamente, están eliminadas las frituras.

En su época de jugador del Real Madrid, su extécnico Zinedine Zidane explicó del por qué de sus condiciones: “compite como entrena”. Llega a las prácticas y pasa mucho tiempo en el gimnasio del club y también en el que tiene en su casa.

Hay días que duerme más de 12 horas. El descanso es tan importante, así como la alimentación. (I)