Aficionados del Dépor interrumpen entre insultos un entrenamiento

Unos cincuenta aficionados interrumpieron el entrenamiento del Deportivo en las instalaciones del club en Abegondo (A Coruña) menos de 24 horas después de que el equipo coruñés cayera derrotado por 4-0 en Elche y desperdiciara una oportunidad para salir de los puestos de descenso a Segunda.

Los seguidores se habían congregado en un aparcamiento próximo a la Ciudad Deportiva, muchos de ellos ataviados de ropa deportiva. Llevaban además varios balones. La intención que se había deslizado en las horas previas era la de escenificar un partidillo en el campo adyacente al que entrenaba el equipo y de alguna manera “retar” a los profesionales a una pachanga. Antes del “partido” comenzaron los cánticos desde la grada, algunos de ellos de espaldas a los campos. “Esa camiseta no la merecéis”, o “fuera mercenarios” estuvieron entre los coreados. En un determinado momento varios de los presentes saltaron al campo 1 de la Ciudad Deportiva de Abegondo, vecino al que ocupaba el equipo que prepara Victor Sánchez del Amo y se pusieron a jugar con la pelota. De inmediato les siguieron casi todos los presentes. Y entonces el balón dejó de rodar y brotaron los improperios, esta vez ya más cerca de los futbolistas.

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Apenas llegaban a la decena las fuerzas de seguridad presentes, entre los guardias civiles y la vigilancia privada. Se vieron superados e incluso, en algún careo fuera de tono, alguno de estos últimos fue conminado a no utilizar su porra para impedir la invasión del césped. En cuanto los seguidores estuvieron a apenas unos metros de los futbolistas se recrudecieron los insultos y las descalificaciones. Dos de los futbolistas coruñeses del equipo acudieron a pedir calma, pero uno de ellos, Álex Bergantiños, tuvo que ser protegido y apartado. Le echaron en cara unas declaraciones efectuadas al día siguiente de los enfrentamientos en Madrid que finalizaron con el asesinato de Francisco Javier Romero Taboada “Jimmy”. “Hay que erradicar la violencia de la sociedad y del fútbol, hay quien se excusa en el fútbol para desahogarse y me duele que se vincule al Deportivo y a A Coruña con este tipo de cosas”, había manifestado entonces Bergantiños, uno de los capitanes del club, futbolista crecido en un equipo de un popular barrio de la ciudad y más tarde curtido en la cantera blanquiazul.

El técnico Víctor Sánchez del Amo también trató de sosegar los ánimos, junto a algunos futbolistas como Luisinho, Lux o Lucas Pérez. “No sentís los colores ni sentís nada”, tuvieron que escuchar. Alguno de los aficionados portaban camisetas con el número y el dorsal de los mismos jugadores a los que increpaban. “Está camiseta no la merecéis”, se despidieron a voz en grito antes de retirarse y dejar expuesta una gran pancarta que rezaba: “Nosotros con orgullo”.

“A nadie le puede gustar lo que ha pasado, pero no podemos dejar que nos afecte. Me llevan increpando desde hace tiempo», dijo Bergantiños

Tras el entrenamiento habló Álex Bergantiños. “A nadie le puede gustar lo que ha pasado, pero no podemos dejar que nos afecte. Me llevan increpando desde hace tiempo, quizás por alguna declaración que se pudo malinterpretar, pero lo asumo como una responsabilidad más por ser capitán de este equipo”, apuntó antes de aclarar que sus intentos de diálogo fueron vanos. “Conmigo nadie fue capaz de hablar, solo hubo reproches”. Bergantiños fue tras el partido de Elche muy crítico con la actitud del equipo –“el decimoquinto de la clasificación nos ha dado un baño”, aseguró- y horas después seguía igual de crítico. “No dimos una imagen digna de futbolistas profesionales. Estamos dolidos y la gente también, pero tenemos que centrarnos en el próximo partido”.

A dos puntos de Almería y Eibar, que marcan los puestos de salvación, el Deportivo recibe el sábado en Riazor al Villarreal. Luego viajará a San Mamés, desplazamiento para el que su Federación de Peñas se quejó por el precio de las entradas establecido por el Athletic (45 euros la más barata, como en todos sus partidos) y criticó en un duro comunicado al Consejo de Administración del club por no haber negociado con éxito una rebaja en el precio determinado por el equipo vasco. Tras anunciar que suspendían la organización del viaje, el club determinó unas horas más tarde, justo mientras tenían lugar los incidentes en su Ciudad Deportiva, dedicar una partida presupuestaria a subvencionar el 50% del valor de esas entradas para los aficionados que las adquieran.

Las “buenas maneras” de los ultras del Deportivo de La Coruña

Medio centenar de personas invadieron su campo de entrenamiento, interrumpieron su trabajo y, entre reproches, brotaron los insultos en la cara de los futbolistas del Deportivo. Fue en su primera sesión tras la derrota del equipo en Elche, ya con la mirada puesta en el decisivo duelo de este sábado (22.00, Cuatro) contra el Villarreal. “¡Lopo, retírate!”, le espetaron al veterano central del equipo. A Álex Bergantiños, coruñés y deportivista de cuna, le llamaron bastardo. “Los ultras somos tus hermanos”, le recordaron varias personas que desde el club identificaron como veteranos integrantes de los Riazor Blues. El Deportivo, acuciado en lo futbolístico y en lo social, no tiene previsto ningún tipo de actuación contra los seguidores que amenazaron, ordenaron callar e insultaron a sus futbolistas a pesar de conocer sus identidades.

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Bergantiños trató de establecer un diálogo con quienes le insultaban, pero tuvieron que alejarlo de ellos para rebajar la tensión. Le acusan en los últimos meses de no posicionarse con los ultras tras los acontecimientos que acabaron con el asesinato de Francisco Javier Romero Jimmy el pasado 30 de noviembre. Entonces condenó la violencia en el entorno del deporte y se mostró a favor de que si se probaba que en la multitudinaria pelea de Madrid Río había socios del Deportivo implicados el club debería expulsarlos. Ahora tras el último episodio mira hacia delante: “Es duro, pero hay que asumirlo y ser fuertes. Somos futbolistas y esto forma parte del contexto del fútbol”.

Este viernes, en las redes sociales y también en los foros que frecuentan los radicales del Deportivo, sí se elogiaban las palabras de Juan Domínguez, otro de los capitanes del equipo, que se mostró comprensivo con lo sucedido en la tarde del jueves en la ciudad deportiva de Abegondo. Incluso lo justificó: “Entiendo el malestar de la gente”. Domínguez, que sufre una leve lesión muscular que le impedirá jugar contra el Villarreal y que no estaba en el campo cuando irrumpieron los aficionados, explicó su visión de los acontecimientos que llevaron una lluvia de insultos a su propia casa. “Hay que dejar al margen las malas formas. No pasó nada a nivel de violencia, nada grave, fue un toque de atención para hacernos ver que están descontentos. Se comportaron sin violencia, bien, como siempre, de buenas maneras y con una buena actitud, intentando que sirva para ayudarnos”. Domínguez cree que lo sucedido no impedirá que esta jornada desde el fondo de los Riazor Blues brote el apoyo hacia el equipo. “Son exigentes y saben que podemos dar más, pero van a estar con el equipo como lo han estado siempre”, concluye.

“Son exigentes y saben que podemos dar más», añadió el 10 del Deportivo

Con doce puntos por dilucidar, los tres últimos en una visita al Camp Nou, y tras sumar cuatro de los últimos 46 que disputó, el Deportivo transita a dos puntos de Eibar y Almería, que marcan los puestos de permanencia en la categoría. La llegada de Víctor Sánchez del Amo, un exfutbolista de la época dorada del club que suscitó el consenso entre la mayoría de aficionados, no ha servido como reactivo, pero sí ha situado a los jugadores en el foco del que los apartaba el anterior técnico, Víctor Fernández, que durante meses acaparó reproches y consiguió mantener, pese a los malos resultados, una paz en el vestuario que ahora es precaria. Su sucesor no quiso entrar en la tarde de ayer en lo sucedido en el entrenamiento del jueves. “Eso queda en el pasado. Tenemos un partido muy importante y el apoyo de la afición es importantísimo. No hay que darle más vueltas”.