Los aficionados colapsaron la casa de los Plata

La casa de la familia de Gonzalo Plata en Guayaquil (Calle L entre la 25 y la 19) se convirtió en el centro de atención de vecinos, hinchas y medios de prensa.

La tranquilidad que se vive de lunes a viernes al mediodía (cuando los menores están en sus escuelas) se convirtió en fiesta.

La calle, frente a la casa de la familia Plata, se cerró con varios vehículos: de la familia, vecinos y de los medios de comunicación.

Son las 12:45 y Brayan Plata, hermano del seleccionado ecuatoriano (Gonzalo) se apresura para buscar unas carpas y un proyector de video.

Inicialmente los familiares de los jugadores Plata, Moisés Ramírez y Jhon Jairo Espinoza, decidieron reunirse para observar juntos el encuentro de la selección y compartir un almuerzo: el menú, un arroz con encocado.

Pero la casa de la familia Plata quedó estrecha y decidieron instalar carpas, sillas, un proyector y una pantalla gigante para los vecinos que no lograron ingresar hasta el domicilio.

“Bienvenidos, gracias por venir”, les decía Brayan a los familiares de Ramírez y Espinoza, mientras se apresuraba por dejar intacta la señal de la imagen afuera.

En la parte externa se ubicaron cerca de 100 personas, entre familiares y vecinos; mientras que en el interior de la casa ingresaron unas 40 -y el número crecía mientras el cotejo ya se estaba desarrollando-.

Afuera, además de las personas que se acercaron para ver el juego, se reunieron varios vendedores informales: vendedores de pasteles y de granizados.

Pero fueron los medios de comunicación que ocuparon un lugar importante. Medio centenar de periodistas, entre los de prensa escrita, de televisión y radio, llegaron hasta ese sector en el sur de Guayaquil, para cubrir la reunión de los familiares.

Antes de que inicie el partido, Marilyn de Espinoza, madre del zaguero de la selección (Jhon Espinoza) repartía canguil a los invitados, pero de inmediato fue abordada por dos periodistas de televisión que le pidieron su opinión sobre el encuentro.

Lo mismo sucedió con Brayan y con otros familiares, que atendieron a los diferentes medios de comunicación: deportivos o de farándula.

El ambiente creció en emociones cuando se entonó el Himno Nacional del Ecuador. En ese momento, el centenar de personas ubicadas en la parte externa de la casa se pusieron de pie y cantaron con fuerza, como si estuvieran en el mismo estadio deLublin.

Mientras la cámara enfocaba a cada uno de los jugadores, durante el himno, aplaudieron cuando se mostraron los rostros de Plata, Ramírez y Espinoza.

Adentro la situación fue similar, se cantó el himno y tras un ¡Viva el Ecuador!, los que tenían una silla se acomodaron, mientras que los demás buscaron sus posiciones para ver el partido de la selección de pie.

Carlos Angulo, uno de los vecinos del sector y amigo de Gonzalo Plata, se animó a dar un marcador. “Hoy ganamos 3-0 con goles de Gonzalo y Campana (Leonardo). Él se destapa hoy”.

A los 39 minutos del primer tiempo, el sector se enmudeció. Luego del gol de Jun Choi, hubo un silencio de 10 segundos. Pero luego, el ambiente volvió a ser de alegría y fiesta y así, hasta que se terminó la primera mitad.

Michael Jaramillo y Juan Castro, vecinos de la cuadra siguiente, se pararon de sus puestos y decidieron encender un cigarrillo. “Sí se empata”, le decía Michael a Jaime y este le contestó: “lo veo difícil, esos ‘chinos’ están jugando bien, los tienen controlados”.

Pero lamentablemente el resultado no se dio. A pesar de la derrota, los hinchas quedaron satisfechos por la entrega de los seleccionados, pero con la tristeza de no haber llegado a la final. (I)