Ecuatorianos en Nueva York temen por su estatus migratorio y aumento de casos de coronavirus

En cinco días vencerá el permiso de permanencia en Estados Unidos que oficiales migratorios determinaron para Nathaly López y su familia. Ellos salieron de Ecuador el 24 de febrero y llegaron al día siguiente hasta Nueva York, cinco días antes de que la entonces ministra de Salud, Catalina Andramuño, anunciara el primer caso de coronavirus en territorio nacional.

Esta travesía para visitar familiares y disfrutar de las vacaciones escolares de su hermano de 8 años y las de ella de la universidad fue planificada antes del 29 de enero, fecha cuando compraron sus pasajes y allí la enfermedad tan solo se concentraba en el territorio asiático. Su fecha de retorno estaba prevista para el 30 de marzo, pero esto ya no va a ser posible.

A medida que se conoció el primer caso y luego del desarrollo de la enfermedad, no imaginaron que la situación iba a provocar el cierre de las fronteras y la prohibición de arribos de vuelos, decisión que fue comunicada por el vicepresidente Otto Sonnenholzner. Buscaron contactarse con la agencia que les vendieron los pasajes, así como también con la aerolínea Jetblue con la que llegaron a Estados Unidos, pero no pudieron asignarlos en un vuelo antes del 16 de marzo. Probaron con otras compañías aéreas, pero no tenían cupo.

«Logramos contactar con la aerolínea, entonces lo que nos dijeron fue que ellos no nos podían dar una solución por ahora debido a que estaban tan colapsados con esa medida y que tendríamos que llamar unas 72 horas antes que se dé nuestro viaje», contó.

La llamada la realizaron este jueves y pese a que esperan que el 5 de abril vuelvan a abrir las fronteras les comunicaron que su vuelo fue cancelado y fueron reprogramardos para los primeros días de mayo.

«Las dudas que comenzaban a saltar en mi mente era que si por esta situación, nosotros de alguna u otra manera quedaríamos perdonados porque al excedernos de esa fecha seríamos ya ilegales en este país», contó.

A través de redes sociales tuvo conocimiento del formulario I539 con el que se permite extender el visado B1 o B2, este tiene un costo de 370 dólares por persona según consta en la página web oficial del Servicio Ciudadano y Migratorio de Estados Unidos. Sin embargo, este miércoles que se comunicaron con el consulado de Ecuador en Nueva York le indicaron que este no tendría valor y que con tan solo llenarlo ya tendría una extensión debido a la situación que enfrenta ese país además de enviar un correo electrónico.

«Estamos preocupados debido a que es una ciudad grande, pero en las noticias se escucha que ya están por agotarse los recursos sanitarios para atender a tantas personas que están infectadas. Nosotros estamos haciendo cuarentena… Al principio cuando apareció este caos fue difícil a abastecernos de comida y de agua», contó la joven de 20 años quien reside en Manta.

Ahora cuentan con el apoyo de familiares en el alojamiento por lo que están a la espera de poder resolver su situación migratoria pronto, ya que en esta ocasión fue menos el tiempo establecido para la permanencia como en otras oportunidades cuando López visitó ese país por vacaciones

«Tratamos en la menor medida de salir y poder estar en riesgo de contagiarnos, estamos precavidos así cuando ya vayamos a Ecuador cumplamos los 14 días de cuarentena si sigue esa disposición, igual con todo gusto lo haríamos porque esperamos y aspiramos a no correr el riesgo de infectarnos», relató la ecuatoriana que integra dos grupos de chat de ecuatorianos en Estados Unidos.

A la espera para retornar al país

La ayuda de familiares también a ayudado a sostener la permanencia en Estados Unidos de Reina Ruiz junto con su pareja e hijo de 13 años. Al igual que cientos de ecuatorianos ella está a la espera que se puedan abrir las fronteras y retornar a Ecuador.

Ruiz relata que los recursos económicos van escaseando y se dificulta la obtención de alimentos por miedo a que puedan contagiarse. Su regreso estaba programado para el 21 de marzo, pero esto no pudo ser posible ante la decisión del Gobierno de prohibir el ingreso de vuelos internacionales, así como la restricción de vuelos nacionales.

Apenas conocieron de las restricciones buscaron reagendar su vuelo, pero este fue imposible por medio de la aerolínea Copa, pese a tratar de contactarse nadie le respondió y mediante correo electrónico tuvo que hacer la solicitud de reagendamiento. El 15 de marzo pudo hablar con alguien y tras una larga espera le dijeron que había un asiento disponible en el vuelo de las 15:13, eran cerca de las 13:00 cuando se lo comunicaron y no podría llegar al aeropuerto.Ahora deberá esperar hasta los primeros días de mayo para poder regresar.

«Nadie se ha contactado conmigo por lo menos para explicarme lo que van a hacer en cuanto a la ayuda comunitaria, hay momentos que nos desesperamos por retornar y luego tratamos de calmarnos y esperar, esto se repite como un círculo vicioso», cuenta.

Ruiz, quien se encuentra en Tampa, lamenta que se piense que los de afuera llegarán para contagiar y no sobre si cuentan con provisiones y recalca que no les dieron para volver a regresar. «Realmente nunca esperé mucho de quiénes puedan hacer algo por nosotros, vivo allá y sé cual es la realidad».

Explica que la decisión de esperar que se reabran las fronteras porque no puede financiar un vuelo de ‘ayuda humanitaria’ debido a que su pareja no cuenta con un trabajo estable que una vez que lleguen a Guayaquil les permita financiar los gastos del vuelo y aislamiento en el centro que dispongan las autoridades.

«Me he hecho al dolor, esperaré 1 de mayo. Mi pareja de 63 años dice irse en caso que nos contacten, mi hijo y yo no nos queremos arriesgar. Donde yo trabajo me dan apoyo emocional,se preocupan por lo menos preguntando cómo me encuentro y que me quede tranquila que ellos esperan por mí», dice la ecuatoriana de 49 años, quien se desempeña como docente.

Pese a que ha tratado de cambiar su vuelo esto ha sido imposible, el costo por hacer un nuevo cambio es de 300 dólares más impuesto para cada uno de los pasajeros, según cuenta. Ahora espera el día para que pueda volver a estar en Ecuador. (I)